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miércoles, 11 de enero de 2012

Reflexiones desde un inconsciente cada día más consciente


No fue así, se rindió antes de poder descubrir que la vida era engaño. No llego a apreciar la mentira del seductor, que te envuelve en una pompa de algodón y te lanza al aire sin que haya nadie que amortigüe la caída. Volveremos a las armaduras y murallas, al medievo donde todo lo romántico resulta una ficción de rescates de princesas que nunca quisieron ser encontradas. Nos resignaremos a la desconfianza de saber que simplemente ya no hay nada, a parte de juegos superficiales que consiguen penetrar en las pocas almas que se resisten a tomarse la vida como una ruleta rusa. Dispárame, pero acierta con la bala, cansado nos encontramos de tener que ir a cuestas con heridas por la vida, por culpa de aquel que nunca consiguió acertar en la yaga.

Cuesta entender la infelicidad del alma ajena, y aún mas sus terribles consecuencias. La envidia pocas veces fue sana, y provoca que todos en un momento de nuestras vidas pensemos… ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

¿Por qué la vida de algunos se centra en manipular la de otros?
¿Por qué uno puede llegar a contradecirse tanto que acaba sin ser alguien?
¿Por qué una vida no puede estar para vivirla y siempre hay gente que se empeña en malvivirla? 

domingo, 27 de noviembre de 2011

Vacío de ti...


No hay dolor más grande que aquel que no encuentra respuesta. No existe un equilibrio entre el momento de tu silencio y el tiempo de mi dolor. Solo concédeme las palabras que andaba buscando y que perdidas se encuentran en la imaginación que divaga entre la razón y la incoherencia a causa de un vacío que no consigue completar, porque ya no estas ahí para poder guiar.

Devolveré todo el color a una vida que ennegreciste con tu ausencia, pero cada pisada delatará la huella de un negro dolor. Por ello me prohibiré mirar atrás mientras no haya alguien que consiga ocultarlas con la nieve de sus besos.

No volverás a rondar por la senda de mi corazón, intentando entrar de rodillas pidiendo la suplica de mi perdón, porque no hay perdón para el que no quiere ver que es algo más que un poquito de compasión. Borraré todo rastro de mi, pisotearé la vida que viví por ti, renunciare a todo lo que me recuerde a ti, dejaré que la fragilidad de mi mente se rompa para que no haya nada que acorazar porque ya no haya nada que poder sentir. Dejaré, a la merced, un cuerpo vacío de sentimientos, vacío de vida, vacío de ti. 

viernes, 29 de octubre de 2010

El reflejo del cambio

Huellas de un pasado que me consume y me retiene, que por más que mi vida cambie me persigue y me destroza. Tener derecho a equivocarse es de sabios, a pesar de que aquello cambie el perfil de relaciones que lo eran todo, y que ahora tambalean… tambalean…

La perfección no persigue al corazón, a la irracionalidad de dejarse llevar, de dejar jugar a la creatividad sin sopesar en las consecuencias que acarrean. Yo pise en falso, resbale en aquellas noches de locura,  y por más que intento apartar todo, me persigue como una enfermedad, la cual ahora percibo sus secuelas, y me duele… me duele… 

Sí, me culpo, por querer dar una imagen mía de frialdad y sexual, intentando con ello apartar de mi cada dolor sufrido en el pasado, cada sentimiento robado y no devuelto, pero sin tener en cuenta que sigo siendo esa persona enamoradiza de la vida, esa persona alejada de esta enfermedad de buscar placeres en muros vacios que no significan nada, ese ser que creía en el mas allá como una forma de vida y el cual ahora tiembla en el presente.

Tengo nostalgia de mí, basta con sentir el calor del dolor apretando contra el pecho para darme cuenta que me echo de menos, no me arrepiento de este otro yo que tanto me hace valorar mi verdadera esencia, esa que enamora y que tenía guardada en el cajón de las causas perdidas por miedo a ser otra vez abatida en duelo por almas desocupadas. Ese otro yo despertado por la persona que inconscientemente me ha destellado con el reflejo de mis dos lados más opuestos, haciéndome ver lo que quiero ser, lo que fui y cambie. El dolor más grande no es hacer que veas la parte más difusa de mí, el dolor más grande es verla yo por primera vez en mi mismo y sentir que me he defraudado por primera vez en mi vida.

Ahora que me has dado la llave que me hace recordar lo que era, eres tú el que debe valorar si la debe encajar en su cerradura y dejar abrir este mundo que me haga volver a ser esa persona ilógica pero sensata, que intentara nunca más defraudarse a sí mismo, para no defraudar a nadie, a ti.

viernes, 15 de octubre de 2010

Hoy cayó una lágrima...


Hoy cayó una lágrima, pérdida se encuentra sin querer moverse del lagrimal, nadie se atreve a recogerla y decir que todo se solucionará. De tanto esperar, las lágrimas se solidifican no dejando pasar más agua, secando lo más profundo del alma hasta volverse seco, duro y frágil. Dicen que el más valiente es aquel que menos aparenta, el que no llora ante las adversidades y mantiene siempre las formas, ¿Realmente es más valiente ocultarse a uno mismo? Destruir cada trocito que nos hace propio nos vuelve frágiles al ojo ajeno, evadirse de llorar es tan destructivo para nosotros como no sonreír ante lo más bello.

Evitar cada golpe nos produce heridas más profundas, respaldar cada acierto para nunca más cometer fallos no nos hace más humano, ya que el no querer defraudar nos hace no actuar, no respirar cada segundo de una vida, que más larga o corta, es todo lo que tenemos. Detrás de un fallo llega un acierto, detrás de una desilusión un nuevo rumbo al corazón, detrás de un suspiro… un respiro a la vida que nos hace sentir todavía muy vivos.

Hoy cayó una lágrima… ¿Qué piensas hacer?

sábado, 11 de septiembre de 2010

De momento Abril...

No, esta vida que me acompaña y que juega a pulsos ganarme la batalla no ha hecho todavía que enloquezca hasta el punto de no saber en el mes en el que me encuentro. Sin embargo, hoy he decidido coger una de las canciones que guardo en mi baúl más preciado y trasladarme al mes de abril de mano de “La Bien Querida”, porque hoy me encuentro en primavera, porque hoy todo en mi interior da vueltas y me remueve la sangre por el corazón cuando ya es hora de subir a la cabeza y dar a todo esto algo de razón. Que difícil se hace la vida cuando hablamos de dos, y es que… “Luego me he ido, y me han venido de golpe las cosas que te hubiera dicho las cosas que nunca te digo porque siempre me pasa lo mismo”. Pero démosle la vuelta a la canción, no repitamos la historia interminable y no huyamos ante el miedo a conseguir lo que queremos y que luego nos puede llegar a hundir en el fracaso de no haberlas conseguido, más duro es nunca haber luchado por las batallas que llevan a la felicidad. Por todo ello, ahora decido no huir, estoy aquí y quiero hacer notar mi presencia en una tierra que todavía no consigo pisar, pero no podemos cambiarlo todo y es que nunca podré dejar de andar un poco por las nubes en ese mundo paralelo que tanto me encanta y en el cuál soy únicamente yo, en mi estado original sin tapujos, ni prejuicios, ni pensando en el que dirán. ¿Quién me acompaña en este mundo paralelo? Ser sensatos, esto no implica un simple toque de valentía.

viernes, 11 de septiembre de 2009

"Hasta luego"


Gracias por estar siempre ahí, por compartir conmigo estos tres años que han sido los mejores de mi vida y que ahora, por mi manía de no poder caer en la monotonía y tener que buscar nuevas experiencias, tiene que continuar en otra ciudad. Sin embargo, el adios solo será lo largo que nosotros queramos que sea... por lo tanto, mejor decirte "hasta luego" porque no tardaré en verte, esta amistad ya es bastante solida como para caer en despedidas olvidadas.

El vaquero de la foto, creación de la persona a la que va dirigido todo esto, viaja conmigo allá a donde vaya... porque has sido la persona que mas apoyo me ha dado en mi proyecto "Diecinueve", llevaré el pantalón hecho en su honor por todos lados :D

jueves, 10 de septiembre de 2009

La gran humanidad??


Camino a la gran humanidad, esa que hace tiempo nombraba en alguno de mis versos... Majestuosidad y belleza ante nuestros ojos. Asombro, entusiasmo, incredulidad... asco. Cimientos de oro y riqueza, casa de todos (si vas bien vestido y con dinero en el bolsillo) y primer imperio en presumir en la igualdad y en el reparto de la riqueza, cuando ni dentro de su mismo organismo son capaces de hacer similitudes.

Hace tiempo visite uno de los sitios con más belleza jamás observada, sin embargo yo me quede con la visión oculta tras sus columnas, personas sin fuerzas por luchar al ni siquiera dejarles entrar en su propia casa... hipocresia derramada en nombre de todos los inocentes que siguen creyendo en lo que realmente no se puede ver, las buenas intenciones de este mundo que hace tiempo visite... para no parar de lamentar.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Esta fase de mi vida



Como los pequeños surcos que se forman en mis dedos al escribir las palabras que hacen de todo esto mi vida, busco en mí el sentimiento que me haga arrancar y poder acabar con el desahogo de la lágrima que todavía no consigo soltar. En mis estanterías, discos repletos de canciones que, en su tiempo, me hicieron soltar más de una lágrima, pero que ahora los escuchos sin poder sentir nada. Y es que, no sirve la belleza de una melodía y una letra apropiada para provocar el llanto intencionado, hace falta que tus sentimientos que tienes retenidos se fusionen con las dulces palabras que el artista de la vida experimentó hace ya tiempo e hizo de todo aquello una leyenda, en la que nos sentimos protagonistas.



Maldita lágrima, tan difícil de soltar cuando hace falta. Despreciado llanto, que siempre interpretamos como angustioso e indeseado, cuando tanta ayuda produce a la persona que lo experimenta, y es que mil sensaciones llegamos a experimentar, aunque no siempre los llevemos de una manera controlada.



Ha llegado el momento de recapacitar, dejar al cuerpo expresarse… tiene muchas cosas que decirme, pero mi mente frena cada latido de más, cada sensación de angustia o de asomar una lágrima que empape mi rostro. Quizás ya sea momento de dejar derramar sentimientos atrapados… culpabilidad, tristeza, incertidumbre… quien sabe… no me veo capaz de identificar esto que me invade y que solo me deja ser feliz a ratitos nada más. Lo mío tiene un poco de todo, un poco de un querer a la vida, que odia cualquier cosa que provoque que llegue a ser compartida. Ignorancia de lo joven que lleva a todo a un egocentrismo asumido y agradecido y que durará hasta que termine… esta fase de mi vida.